La piedra y el acero almacenan y transfieren calor de forma distinta. En un horno doméstico, esa diferencia puede cambiar el tiempo de cocción de la base y el equilibrio con la parte superior.
El horno decide el punto de partida
Antes de elegir una superficie, observa la potencia superior del horno y su temperatura máxima. La mejor opción es la que permite cocer base y cobertura a un ritmo parecido.
